Memorias de la CIMA 2014, 10: 1

Portada Memorias de la CIMA 2014, 10: 01

Las Memorias de la CIMA es una publicación oficial de la Asociación de Veterinarios de Vida Silvestre (VVS), registrada con ISSN 2011-9348. Contenidos del primer número 2014: Fermin y Martin, Identificación de especímenes de Equus grevyi en el Parque Zoológico Nacional de Cuba; Martínez, Cortés, Cepeda et al., Estudio Preliminar del Comportamiento de Puma concolor como Indicador de Bienestar en dos Colecciones Zoológicas de Cundinamarca; Rivera, Reflexiones sobre la Gripe Aviar; Rodríguez y Varela, Guía para el Manejo y Cuidado de Ofidios Colombianos en Cautiverio; y Navas, Arias y Soler, Descripción Hematológica de una Población Altoandina en Cautiverio de venado coliblanco (Odocoileus virginianus) en el Centro de Colombia.

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Serpientes de los Andes Colombianos

Portada del documento

Guía básica para la identificación de serpientes, acciones en caso de mordedura y manejo de accidente ofídico.

Información sobre el Documento

  • Título original: Serpientes de los Andes Colombianos. Serie especies colombianas 2.
  • Textos: Liliana Rodríguez.
  • Idioma: Español.
  • Páginas: 4 (plegable).
  • Autor corporativo: Instituto Alexander von Humboldt en 2012.

Elaphe guttata

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Serpiente del maíz
Kornnatter.jpg
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
Familia: Colubridae
Género: Elaphe
Especie: E. guttata
Linnaeus, 1766.
Subespecies
  • E. guttata subsp emoryi, Desconocido, 19XX.
Sinonimia
  • Pantherophis guttatus, Baird & Girard, 1853.

La serpiente del maíz (Elaphe guttata) es una serpiente de la familia Colubridae.[1] Se llama serpiente del maíz porque es de pradera y los cultivos de maíz son su lugar preferido, pues es una serpiente solitaria y no vive en hoyos sino en la planicie, y los matorrales del maíz son las mejores áreas para encontrar su alimento, protección y escondite. Son populares en el mercado de mascotas, quizás por ser más pequeñas y dóciles que otras especies de serpientes y por no ser venenosas.

Distribución

Su área de distribución es de Maryland y Nueva Jersey llegando hacia el sur a la costa del golfo de México; la subespecie Elaphe guttata emoryi (la serpiente ratera de los grandes llanos) se puede encontrar en Texas, el norte de México y subiendo a través de Kansas y de Misuri.

Características

Su apariencia es de color amarillo con triángulos naranja mandarina con bordes negros o perfilados, miden de 70 a 130 cm de largo. Viven hasta 20 años.

Biología

Dos Elaphe sobre un lecho de corteza.

Cuando son jóvenes se alimentan de grillos, escarabajos, gusanos; al llegar a la edad adulta consumen lagartijas, pájaros y roedores; son buenas escaladoras y trepan árboles buscando aves y murciélagos. Aunque en cautividad, desde su nacimiento se las puede alimentar a base de ratones de diferentes tamaños dependiendo de la longitud de la serpiente, en su juventud se les proporciona "pinkis" o ratones recién nacidos, luego pasando a "primer pelo", "destetados", jóvenes y adultos.

Están más activas por la noche o durante las horas del amanecer y al anochecer. Sobre todo son terrestres pero algunas son semiarbóreas. Mientras las especies de Elaphe se alimentan de peces, ranas, roedores y otros mamíferos, E. guttata empieza por alimentarse de invertebrados pequeños como grillos, moviéndose rápidamente hasta los roedores. E. guttata es ovípara y llega a la madurez sexual a los dos años de edad.

Taxonomía

En 2002, todas las serpientes norteamericanas del género Elaphe se reclasificaron en el género Pantherophis, cambiando su Elaphe guttata a Pantherophis guttatus, sin embargo no se aceptó este cambio, y sigue refiriéndose como Elaphe.

En 2003 el Herpetological Review rechazó el cambio de Elaphe a Pantherophis sobre la base de insuficientes estudios. El "International Committee for Zoological Nomenclature, ICZN" no ha tomado ese cambio. Los cambios taxonómicos se hacen oficiales cuando los aprueba el ICZN, y mientras no lo publiquen, los artículos con la reclasificación taxonómica se toman como sugerencias taxonómicas.

Cuidados en cautiverio

Una Elaphe engullendo un ratón.

Son populares en el mercado de mascotas, son conocidas por más pequeñas y dóciles que otras especies de serpientes. No son venenosas, otra razón para explicar su adopción como mascota.

Los Elaphe fueron las primeras serpientes en cautiverio.[2] por su naturaleza dócil, fácil de cuidar y amplia variedad de morfologías, son las más comunes serpientes en el mercado de las mascotas.[3]

Como mascota, los juveniles Elaphe son alimentados con ratones rosas una o dos veces semanalmente, y los adultos pueden comer un roedor por semana. Las serpientes deben mantenerse con una Tº de entre 21-25 en la zona fría y 30 °C (de una lámpara de calor o una manta térmica), y un ciclo de luz de 8 a 12 h por día. Requieren poca humedad, entre 40 a 50 %, y buen lugar para permanecer y para ascensos. Ramas de árboles son buenas como cama. Puede ser útil una bandeja de agua para los juveniles, asegurando que no sea mayor a la víbora, porque se puede lastimar debajo que él.

Las E. guttata y las otras especies de Elaphe cuando están en cautiverio se deben tener en un lugar de por lo menos 2 m³ y el contenedor debe tener una tapa segura. Una serpiente que quiere salir puede empujar contra la tapa o el cristal hasta que encuentre una apertura bastante grande para su cabeza; donde vaya su cabeza va su cuerpo. Algunas serpientes frotarán constantemente su nariz contra la tapa del terrario en un esfuerzo de encontrar una salida. Las abrasiones que resultan se deben tratar con un ungüento antiséptico y antibiótico. Los mobiliarios en el recinto se deben entonces evaluar para proporcionar a un ambiente más natural.

Referencias

Enlaces externos

Bothrops atrox

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Bothrops atrox
Bothrops atrox02.jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Squamata
Familia: Viperidae
Género: Bothrops
Especie: B. atrox
Linnaeus, 1758
Nombres comunes: Barba amarilla, jergón, mapanare, lancehead, Ullaca Real.[1]más nombres

Bothrops atrox, es una especie de serpiente de la subfamilia Crotalinae; es probablemente la serpiente más temida en la América del Sur tropical, junto con la shushupe o verrugoso (Lachesis muta). Se considera que es el reptil americano que más muertes causa. Es muy agresiva y se le puede encontrar no solo en los bosques, sino en centros urbanos.

Esta serpiente se alimenta ante todo de pequeños mamíferos, pájaros, lagartijas y serpientes. Detecta a los animales de sangre caliente al percibir su calor corporal por medio de fosetas loreales, un órgano ubicado entre los ojos y el hocico del animal. Se camufla cerca de caminos a la espera de sus presas. Puede tener diversos colores: desde marrón, pasando por el verde oliva hasta el gris. Su longitud puede llegar hasta los dos metros.

Descripción

Bothrops atrox o mapepire balsain, en Arima, Trinidad y Tobago.

Bothrops atrox es una especie terrestre, y los adultos por lo general tienen un tamaño de 75-125 cm y un cuerpo moderadamente pesado. Las informaciones sobre su tamaño máximo no están claras, ya que esta especie se confunde a menudo con B. asper. Soini (1974) menciona que en una serie de 80 muestras recogidas en el noreste de Perú, el más grande fue una hembra de 138,8 cm. Campbell y Lamar (2004) midieron una hembra con un tamaño total de 162 cm.[1]

La escamación incluye 23-29 (usualmente 23-25) filas de escamas dorsales a la mitad del cuerpo, 169-214/177-214 escamas ventrales en los machos/hembras, 52 a 86 (generalmente 75 o menos) escamas subcaudales en los machos, que suelen ser dividido, y 47-72 subcaudales en las hembras. En la cabeza, la escama rostral es casi tan alta, o ligeramente superior, que es ancho. Hay 3-11 (generalmente 5-9) escamas carenadas intersupraoculares, 7-13 (generalmente 8-11) escalas sublabiales, y 6-9 (normalmente 7) escamas supralabiales, la segunda de las cuales se fusiona con la escama prelacunal para formar una escama lacunolabial.[1]

El patrón de coloración puede variar. El color de fondo puede ser oliva, marrón, beige, gris, amarillo, o (raramente) un color pardo herrumbroso. Las marcas del cuerpo y el contraste pueden variar también: en algunos especímenes el patrón queda bien definido, mientras que en otros puede ser prácticamente inexistente. Sin embargo, en general el patrón del cuerpo consiste de una serie de manchas dorsolaterales que son rectangulares o de forma trapezoidal y se extienden desde la primera fila de dorsales a la mitad de la espalda. Estas manchas pueden alternar en toda la línea media, a menudo fusionando para formar bandas. El vientre puede ser blanco, crema o gris amarillento, con una creciente cantidad de gris a negro que puede desvanecerse bajo la cola. Por lo general, la cabeza no tiene otra marca que una franja postocular moderadamente ancha que va desde detrás del ojo hacia la comisura de los labios. El iris es de tono dorado o de bronce, con diferentes grados de reticulación de negro. La lengua es de color negro.[1]

Nombres comunes

B. atrox

En español: barba amarilla, una alusión al color amarillo pálido de la mandíbula.En Ecuador es conocida como vibora X, en Kchwa como "Pitalala". En Guyana es conocida como labaria[2] o labarria.[3] En Perú es llamada jergón, aroani (yagua), cascabel (juveniles), ihdóni (Bora), jergona, jergón de la selva, macánchi (Alto Marañón), machacú, marashar and nashipkit (nombres Aguaruna). En Venezuela es llamada mapanare. En Colombia es conocida como mapaná (Llanos de Vichada, mapaná equis (Region Antioqueña) y taya equis.[1] Esta última es una alusión a las marcas del patrón de coloración que parecen formar una X. Por esta misma razón es simplemente llamada equis en Ecuador. En Trinidad es conocida como mapepire balsain.[4] Otros nombres comunes locales incluyen macagua, pelo de gato, jaracacá amarilla, cuatronarices, pudridora, "nauyaca".

En inglés: Common lancehead, fer-de-lance.[1]

Distribución geográfica y hábitat

El área de distribución de Bothrops atrox incluye las tierras bajas tropicales de Sudamérica al este de los Andes, incluyendo el sudeste y noreste de Colombia, el sur y el este de Venezuela, Guyana, Surinam, Guyana Francesa, el este de Ecuador, el este de Perú, el norte de Bolivia y la mitad norte de Brasil.[5][6] En Colombia, Ecuador y Venezuela es frecuentemente confundida con Bothrops asper, una de las serpientes más venenosas de Centroamérica y del norte de Sudamérica.[5]

El hábitat natural de esta especie son las selvas tropicales de América del sur. A pesar de la vasta destrucción de los bosques tropicales, Bothrops atrox se mantiene entre los más numerosos de la subfamilia de las víboras y no está en peligro de extinción.[7]

Comportamiento

B. atrox

Aunque por lo general es una serpiente terrestre, es también una excelente nadadora y trepa a los árboles, incluso cuando sea necesario para llegar a la presa. Por lo general es nocturna, pero puede buscar alimento en cualquier momento del día si fuera necesario. Es susceptible y fácil de provocar y muerde con relativa frecuencia.

La dieta principal incluye mamíferos pequeños y aves, aunque también incluyen ranas y lagartijas. Las presas de tamaño mayor, son mordidas y dejadas libres hasta que el veneno tenga su efecto, después de lo cual se detecten a través de su rastro de olor.

Reproducción

La jergón es ovovivípara. Después del apareamiento, las hembras con embriones en desarrollo se mueven dentro y fuera del sol para mantener una temperatura constante. En las regiones ecuatoriales, el período de gestación es de aproximadamente 3-4 meses, con un promedio de 60 hasta 80 crías por camada. Al nacer las crías tienen un tamaño de unos 34 cm, un colorido más brillante que los adultos, y una cola de color amarillo o beige. Nacen con glándulas venenosas y son peligrosas desde el comienzo.

Veneno

Estas serpientes se encuentran frecuentemente en plantaciones de café y banano en busca de presas, principalmente roedores. Pueden permanecer quietas durante horas, camufladas y casi imperceptibles, y golpear con gran velocidad. Los trabajadores rurales pueden ser mordidos por estas serpientes durante sus labores.

La mordedura de Bothrops atrox es muy peligrosa, conteniendo una hemotoxina cuyos síntomas son dolores locales y grandes inflamaciones que llegan al torso. Falla aguda de los riñones, problemas de coagulación, necrosis, y fallas en el sistema cardiovascular.

Esta serpiente es muy temida por su veneno que es particularmente letal y de acción rápida. La tasa de mortalidad solía ser elevada, pero hoy en día el tratamiento suele ser posible si la víctima recibe atención médica a tiempo.[8] El promedio de rendimiento del veneno es 124 mg, aunque puede llegar hasta 342 mg. La dosis mortal en los seres humanos es sólo 62 mg.

La enzima reptilase (batroxobina), derivada del veneno de Bothrops atrox se utiliza en los laboratorios médicos modernos para medir los niveles de fibrinógeno y para medir la capacidad de coagulación de la sangre. La prueba es considerada un reemplazo para el tiempo de trombina y se utiliza cuando la heparina está presente en la muestra. La enzima no se ve afectada por la heparina.[9]

Primeros auxilios

El método de presión-inmovilización no debe usarse. Se debe dejar quieta la parte afectada. El paciente debe ser transportado acostado a una clínica. Otras medidas hasta llegar al centro médico deben hacerse de manera sintomática. Existe un antídoto.

Referencias

  1. a b c d e f Campbell JA, Lamar WW. 2004. The Venomous Reptiles of the Western Hemisphere. Comstock Publishing Associates, Ithaca and London. 870 pp. 1500 plates. ISBN 0-8014-4141-2.
  2. «Environmental Impact Assessment- Buddy's International Hotel» (pdf). Cemco, Inc. (2006). Consultado el 10-11-2006.
  3. «Venomous Snakes of Guyana». Iwokrama International Centre for Rain Forest Conservation and Development. Consultado el 10-11-2006. Incluye foto.
  4. Cote ce Cote la: Trinidad & Tobago Dictionary, p. 75. John Mendes. (1986) Arima, Trinidad.
  5. a b «Bothrops atrox (LINNAEUS, 1758)». Reptile Database. Reptarium. Consultado el 18 de octubre de 2013.
  6. McDiarmid RW, Campbell JA, Touré T. 1999. Snake Species of the World: A Taxonomic and Geographic Reference, vol. 1. Herpetologists' League. 511 pp. ISBN 1-893777-00-6 (series). ISBN 1-893777-01-4 (volume).
  7. Herklots GAC. 1961. Las Aves de Trinidad y Tobago. Collins, Londres, p. 10.
  8. Stidworthy J. 1974. Snakes of the World. Grosset & Dunlap Inc. 160 pp. ISBN 0-448-11856-4.
  9. Heimann, D; V Wolf, H Keller (1979-06). «The use of reptilase for electrophoresis of heparinized plasma (author's transl)». Journal of Clinical Chemistry and Clinical Biochemistry. Zeitschrift Für Klinische Chemie Und Klinische Biochemie 17 (6):  pp. 369–372. PMID 458385. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/458385. 

Enlaces externos

Bothrops asper

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Terciopelo
Bothrops asper (Panama) coiled.jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Sauropsida
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
Familia: Viperidae
Subfamilia: Crotalinae
Género: Bothrops
Especie: B. asper
(Garman, 1884)
Distribución
Distribución geográfica de Bothrops asper.
Distribución geográfica de Bothrops asper.
Sinonimia
  • B[othrops]. atrox var. dirus - Jan, 1863
  • Trigonocephalus xanthogrammus - Cope, 1868
  • Trigonocephalus asper - Garman, 1884
  • B[othrops]. atrox septentrionalis - Müller, 1885
  • B[othrops]. quadriscutatus - Posada Arango, 1889
  • Lachesis xanthogrammus - Boulenger, 1896
  • Bothrops xanthogramma - Amaral, 1930
  • Bothrops atrox asper - H.M. Smith & Taylor, 1945
  • Bothrops asper - Stuart, 1963
  • Bothrops xantogrammus - Hoge, 1966
  • Trigonocephalus xantogrammus - Hoge, 1966
  • Lachesis xantogrammus - Hoge, 1966
  • Bothrops xantogramma - Hoge, 1966
  • Bothrops asper - Peter & Orejas-Miranda, 1970
  • Bothrops xanthogrammus - Peter & Orejas-Miranda, 1970
  • Bothrops andianus asper - Mehrtens, 1987
  • Bothrops lanceolatus asper - Sandner Montilla, 1990
  • Bothrops atrox xanthogrammus - Schätti & Kramer, 1993
  • Bothrops asper - Greene, 1997[1]

La terciopelo (Bothrops asper)[2] es una especie de serpiente crotalina venenosa que se encuentra en América Central y el norte de Sudamérica.[1] Se halla en un amplio rango de hábitats de tierras bajas, a menudo cerca de asentamientos humanos. Es una especie grande y nerviosa, y es la principal responsable de incidentes por mordeduras de serpiente dentro de su zona de distribución.[2] No se reconocen subespecies actualmente.[3]

Descripción

Bothrops asper es una de las especies de serpientes con mayor dimorfismo sexual. Las serpientes de ambos sexos nacen con el mismo tamaño, pero entre los 7 a 12 meses de edad las hembras comienzan a crecer más rápidamente que los machos. En general, los adultos miden entre 140-180 cm. Machos nunca alcanzan más de 195 cm de longitud, mientras que las hembras tienen un tamaño promedio de 185 cm, con una longitud máxima confirmada de 250 cm. Las hembras tienen cuerpos gruesos y las más grandes pueden pesar hasta 6 kg, aunque se han informado ejemplares de mayor peso. La cabeza de las hembras es dos o tres veces más grandes que la de los machos en proporción a su tamaño, y sus colmillos también son proporcionalmente más grandes (típicamente 2,5 cm).[4]

El patrón de color se asemeja al de Bothrops atrox: rayas diagonales y diamantes de varias tonos de marrón. La parte inferior de la cabeza es amarillo pálido. Las serpientes recién nacidas son de color más brillante y los machos juveniles tienen la punta de la cola amarilla.

A cada lado de la cabeza tiene una foseta loreal ubicada entre el ojo y el hocico, que sirve para detectar presas que emiten radiación infrarroja. La foseta loreal es una característica compartida con las demás víboras de foseta.

Nombres comunes

Algunos de los nombres comunes de esta serpiente son:[5]terciopelo (Costa Rica, Nicaragua), barba amarilla (Honduras, Guatemala), nauyaca del nahuatl nahui-yakatl o cuatro narices y mahuaquite (Méxicoy el resto de la región mesoamericana),[6]Ik´bolay en el idioma maya Q'eqchi' (Guatemala), yellow-jaw tommygoff (Belice), taya equis o mapaná (Colombia), equis (Panamá, Ecuador). fer-de-lance.[2]

Distribución geográfica

Se encuentra en las tierras bajas del Atlántico del este de México y América Central, incluyendo Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Existe una población aislada en el sureste de Chiapas (México) y el suroeste de Guatemala. En el norte de Sudamérica se encuentra en Colombia, Ecuador y Venezuela. La localidad tipo dado es "Obispo", en el Istmo de Darién (Panamá).[1]

Bothrops asper es una especie que vive principalmente en tierras bajas. En México y América Central se encuentra desde el nivel del mar hasta una altitud de 1200-1300 msnm. En América del Sur, al parecer, su ocurrencia altitudional varía considerablemente e incluye zonas más elevadas: hasta 2500 msnm en Venezuela, y por lo menos 2640 msnm en Colombia. (Lancini, 1979).[2]

De acuerdo con Campbell y Lamar (2004), su área de distribución en Ecuador se extiende hasta la costa del Pacífico en provincia de El Oro, la zona de Vilcabamba y el valle del río Catamayo (Lascano Freire y Kuch, 1994 Schätti, y Kramer, 1993). Hay también algunos registros en la costa norte de Perú en la región de Tumbes.[7] También es conocida en la isla Gorgona en Colombia.[2]

B. asper ocurre a lo largo de los valles interandinos de Colombia, la llanura costera del Caribe por el centro norte de Venezuela del Orinoco, hacia el este hasta el Delta Amacuro. Es la única especie de Bothrops que existe en la isla de Trinidad, aunque la situación es complicada debido a la proximidad de Trinidad y la Delta del Orinoco, que puede resultar en especiación simpátrica de B. atrox.[2]

Hábitat

Se encuentran en un rango de hábitats diferentes. El hábitat natural es principalmente conformado de bosque húmedo tropical y bosque perenne, aunque ocurre también en zonas más secas con bosque tropical caducifolio, bosque espinoso y sabana de pinos cerca de lagos, ríos y arroyos.

Comportamiento

B. asper.

Esta especie es principalmente nocturna, escondiéndose en la hojarasca o entre raíces de árboles durante el día.[4] Los ejemplares juveniles son a menudo semiarbóreos e incluso los adultos se encuentran a veces en arbustos y árboles bajos.[2]

En comparación con la "barba amarilla" (B. atrox), estas serpientes han sido descritas como más excitables e impredecibles cuando son molestadas. Pueden moverse con mucha rapidez[2] y por lo general optan por huir del peligro,[4] pero son capaces de repentinamente invertir de dirección para defenderse vigorosamente. Cuando están acorralados y plenamente alertas, los especímenes adultos deben ser considerados muy peligrosos.[2]

Reproducción

En general, los machos dejan de comer durante un tiempo después del comienzo del ciclo reproductivo, mientras que las hembras dejan de comer a los pocos meses de embarazo. El apareamiento ocurre en diferentes momentos del año y en diferentes áreas. La gestación dura normalmente entre 180 y 240 días, y las serpientes nacen vivos. La camada media es de unos 30 crías, pero se han informado camadas de hasta 100 crías. Los recién nacidos usan la punta de su cola para atraer a presas.[4]

Veneno

Esta especie es responsable de una parte importante de las mordeduras de serpientes dentro de su área de distribución. Junto a la víbora de cascabel (Crotalus durissus) es la principal causa de mordeduras de serpiente en Yucatán (México). En Costa Rica es considerada la serpiente más peligrosa del país, responsable del 46 % de todas las mordeduras y el 30 % de todos los casos hospitalizados. Antes de 1947 la tasa de mortalidad era del 7 %, pero desde entonces se ha reducido a casi 0 % (Bolaños, 1984).

En los departamentos colombianos de Antioquia y Chocó causa un 50-70 % de todas las mordeduras de serpientes, con una tasa de secuelas de 6 % y una tasa de mortalidad de 5 % (Otero et al., 1992).

En el estado de Lara (Venezuela) es responsable del 78 % de todos los envenenamientos y de todas las muertes por mordedura de serpiente (Dao-L., 1971).

Una de las razones porque tantas personas son mordidas por esta especie es su asociación con las habitaciones humanas donde viven sus presas comunes (ratas, ratones, lagartos). Por lo tanto, muchas de las mordeduras ocurren en el interior de las casas (Sasa & Vázquez, 2003).[8]

Esta especie es fácilmente irritable y tiene la reputación de ser agresiva. Es considerada como más excitable e imprevisible que la Bothrops atrox. Su gran tamaño y su hábito de levantar la parte superior de su cuerpo puede dar lugar a mordeduras arriba de las rodillas. También se ha observado que puede expulsar el veneno a una distancia de al menos 1,8 m (6 pies) en chorros finos desde las puntas de sus colmillos (Mole, 1924).[8]

Los síntomas de mordedura incluyen dolor, supuración de las heridas punzantes, inflamación local que puede aumentar durante 36 horas, moretones que se extienden desde el lugar de la mordedura, ampollas, entumecimiento, fiebre leve, dolor de cabeza, sangrado de la nariz y las encías, hemoptisis, hemorragia gastrointestinal, hematuria, hipotensión, náuseas, vómitos, alteración de la conciencia y sensibilidad del bazo. En los casos no tratados, con frecuencia se produce necrosis local que puede requerir la amputación.

En 12 casos mortales la causa de la muerte fue septicemia (5), hemorragia intracraneal (3), Insuficiencia renal aguda con hiperpotasemia y acidosis metabólica (2) y choque hemorrágico (1).[8]

Taxonomía

Esta especie se consideraba anteriormente como una subespecie de Bothrops atrox (barba amarilla) y a menudo sigue siendo confundida con ella.[4]

Véase también

Referencias

  1. a b c McDiarmid RW, Campbell JA, Touré T. 1999. Snake Species of the World: A Taxonomic and Geographic Reference, vol. 1. Herpetologists' League. 511 pp. ISBN 1-893777-00-6 (series). ISBN 1-893777-01-4 (volume).
  2. a b c d e f g h i Campbell JA, Lamar WW. 2004. The Venomous Reptiles of the Western Hemisphere. Comstock Publishing Associates, Ithaca and London. 870 pp. 1500 plates. ISBN 0-8014-4141-2.
  3. Sistema Integrado de Información Taxonómica. «Bothrops asper (TSN 585769)».
  4. a b c d e «Captive care of “B. asper”», artículo en VenomousReptiles.org, consultado el 6 de noviembre de 2006.
  5. AFBMP. «Bothrops asper». AFBMP Living Hazards Database. AFBMP. Consultado el 19 de marzo de 2012.
  6. La palabra nauyaca viene del nahuatl y significa "cuatro narices": nahui ("cuatro") y yacatl ("nariz"). Véase Diccionario de la Real Academia Española, 22ª ed. «nauyaca», consultado el 27 de marzo de 2009.
  7. Tello-V. (1998), Pesantes-Segura (2000)
  8. a b c Warrell DA. 2004. Snakebites in Central and South America: Epidemiology, Clinical Features, and Clinical Management. In Campbell JA, Lamar WW.: The Venomous Reptiles of the Western Hemisphere. Ithaca y Londres: Comstock Publishing Associates, 2004. 870 págs. 1500 imágenes. ISBN 0-8014-4141-2.

Enlaces externos

Bothriechis schlegelii

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Bothriechis schlegelii
Bothriechis schlegelii (La Selva Biological Station).jpg
Bocaracá (Bothriechis schlegelii), variedad amarilla. Estación biológica La Selva, Costa Rica
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
Familia: Viperidae
Subfamilia: Crotalinae
Género: Bothriechis
Especie: B. schlegelii
(Berthold, 1846)
Sinonimia
  • Trigonocephalus Schlegelii - Berthold, 1846
  • [Trigonocephalus] Schlegelii - Berthold, 1846
  • Lachesis nitidus - Günther, 1859
  • T[eleuraspis]. Schlegeli - Cope, 1860
  • B[othrops]. Schlegeli - Jan, 1863
  • Bothrops (Teleuraspis) nigroadspersus - Steindachner, 1870
  • Teleuraspis schlegelii - Cope, 1871
  • Teleuraspis nigroadspersus - Cope, 1871
  • Teleuraspis nitida - Cope, 1871
  • Bothrops Schlegelii - Jan & Sordelli, 1875
  • Th[anatos]. Schlegelii - Posada Arango, 1889
  • Thanatos torvus - Posada Arango, 1889
  • Th[anatophis]. Schlegelii - Posada Arango, 1889
  • Thanatophis torvus - Posada Arango, 1889
  • Bothriechis schlegeli - Günther, 1895
  • Lachesis nitida - Günther, 1895
  • Lachesis schlegelii - Boulenger, 1896
  • Thanatophis colgadora - Garcia, 1896
  • Lachesis schlegeli - Boettger, 1898
  • Trimeresurus schlegelii - Mocquard, 1909
  • Bothriechis schlegelii - Cuesta Terron, 1930
  • Bothrops schlegelii supraciliaris - Taylor, 1954
  • [Bothrops schlegelii schlegelii] - Taylor, 1954
  • Bothrops schlegeli supraciliaris - Duellman & Berg, 1962
  • [Bothrops supraciliaris] - Stuart, 1963
  • Bothrops schlegeli - Hoge, 1966
  • Trigonocephalus Schlegelii - Hoge, 1966
  • Bothriechis schlegelii - Campbell & Lamar, 1989[1]

El crótalo cornudo de Schlegel (Bothriechis schlegelii) es una especie venenosa de América Central y Sudamérica. Pequeña y arbórea, se caracteriza por su amplia gama de variantes de color, así como por una especie de “cuernos” situados sobre los ojos. Debe su nombre al zoólogo alemán Hermann Schlegel. No han sido reconocidas subespecies.

Nombres comunes

Bothriechis schlegelii es conocida como bocaracá en Costa Rica y un número de otros países latinoamericanos.[2] Otros nombres comunes incluyen: oropel, toboda de pestañas, terciopelo de pestañas, víbora amarilla (para la variedad de este color).

En inglés: Eyelash viper,[3] eyelash mountain viper, Schlegel's viper,[3] Schlegel's palm viper,[4] eyelash snake, horned palm viper.[5] eyelash pit viper, Schlegel's pit viper.[6] eyelash palm-pitviper.

Descripción

B. schlegelii.

Es una especie relativamente pequeña, que raramente supera los 75 cm de longitud. Las hembras suelen ser más largas que los machos. Poseen una cabeza triangular, con ojos de pupilas verticales. A cada lado de la cabeza tienen una foseta loreal ubicada entre el ojo y el hocico, que sirve para detectar presas que emiten radiación infrarroja. La foseta loreal es una característica compartida con las demás víboras de foseta.

Distribución geográfica

La especie se halla en desde el sur de México (norte de Chiapas), hacia el sureste sobre la vertiente del Atlántico y las tierras bajas de América Central hasta el norte de América del Sur en Colombia y Venezuela. Se encuentra también en la vertiente del Pacífico, en las tierras bajas de Costa Rica, Panamá, Honduras, Colombia, Ecuador y Perú.

Hábitat

Prefiere áreas tropicales de denso follaje, en zonas cercanas a fuentes de agua. Su hábitat es principalmente conformado de bosques húmedos a altitudes que oscilan entre el nivel del mar hasta 2640 msnm.[1]

Comportamiento

Ejemplar de Bothriechis schleglii

Como otras especies del género Bothriechis, esta es arbórea. Principalmente nocturna, se alimenta de pequeños roedores, ranas, culebras y pequeños pájaros. No es una serpiente agresiva, pero no duda en atacar si es molestada.

Siendo un típico depredador de emboscada, espera pacientemente a sus presas. A veces, elige un lugar de emboscada específico para aves, donde regresa todos los años a tiempo para la migración de primavera de las aves.

Reproducción

Bothriechis schlegelii es ovovivipara, y una camada tiene un promedio de 10–12 crías cada año, pero puede constar hasa de 20 individuos. Las crías tienen un tamaño de 6–8 pulgadas.

Veneno

El veneno de Bothriechis schlegelii es principalmente hemotóxico, pero contiene también factores fuertemente miotóxicos. Las mordeduras de está especie son poco frecuentes y raramente fatales. Víctimas mortales incluyen principalmente niños pequeños. Síntomas típicos de un envenenamiento severo incluyen: dolor local intenso, hinchazón, leve necrosis de los tejidos, mareos, náusea, y dificultad respiratoria. No existe un antídoto específico para las mordeduras de ésta especie.[7]

El Instituto de Investigación Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica utiliza el veneno de Bothriechis schlegelii para producir antisuero.[8]

Referencias

  1. a b McDiarmid RW, Campbell JA, Touré T. 1999. Snake Species of the World: A Taxonomic and Geographic Reference, vol. 1. Herpetologists' League. 511 pp. ISBN 1-893777-00-6 (serie). ISBN 1-893777-01-4 (volumen).
  2. Campbell, J.A.; Lamar W.W. (2004). The Venomous Reptiles of the Western Hemisphere. Ithaca & Londres: Comstock Publishing Associates. p. 870. ISBN 0-8014-4141-2.  La referencia utiliza parámetros obsoletos (ayuda)
  3. a b Mehrtens JM. 1987. Living Snakes of the World in Color. New York: Sterling Publishers. 480 pp. ISBN 0-8069-6460-X.
  4. Brown JH. 1973. Toxicology and Pharmacology of Venoms from Poisonous Snakes. Springfield, Illinois: Charles C. Thomas. 184 pp. LCCCN 73-229. ISBN 0-398-02808-7,
  5. U.S. Navy. 1991. Poisonous Snakes of the World. US Govt. New York: Dover Publications Inc. 203 pp. ISBN 0-486-26629-X.
  6. Parker HW, Grandison AGC. 1977. Snakes -- a natural history. Second Edition. British Museum (Natural History) and Cornell University Press. 108 pp. 16 plates. LCCCN 76-54625. ISBN 0-8014-1095-9 (cloth), ISBN 0-8014-9164-9 (paper),
  7. AFBMP. «Bothriechis schlegelii». AFBMP Living Hazards Database. AFBMP. Consultado el 01-08-2010.
  8. Ficha de Bothriechis schlegelii en Especies de Costa Rica, s/f; acceso 01.02.2013

Enlaces externos

Boa constrictor

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Boa constrictora
Königsschlange (Boa constrictor).jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
Familia: Boidae
Subfamilia: Boinae
Género: Boa
Especie: B. constrictor
Linnaeus, 1758
Especies
Véase el texto

La boa constrictora (Boa constrictor) es una especie de reptil escamoso de la familia Boidae. Es una boa nativa de América, desde Argentina hasta el norte de México. Solo la subespecie Boa constrictor constrictor posee el final de su cola de un color rojizo (boa cola roja).

Vive en hábitats con poca cantidad de agua, como desiertos y sabana, a la vez que se la puede encontrar en bosques húmedos y terrenos de cultivo. Es un reptil tanto terrestre como arbóreo.

Nombres comunes

Es conocida también como mantona (en el Perú) y como mazacuata en Centroamérica, tragavenao, jiboia y lampalagua en América Latina, Tragavenado en Venezuela[1] o macajuel en Trinidad y Tobago.[2]

Subespecies

Debido a la amplia extensión de terreno que ocupa, las poblaciones de Boa constrictor han adquirido determinadas características físicas específicas de cada región. Normalmente se suelen reconocer 10 subespecies:

Subespecies válidas[3] Autor taxón[3] Nombre común Distribución geográfica
B. c. amarali Stull, 1932 Boa de A maral Brasil, Bolivia y Paraguay[4]
B. c. constrictor Linnaeus, 1758 Boa de cola roja Sudamérica[4]
B. c. imperator Daudin, 1803 Mazacuata, Boa común América Central y norte de América del Sur[4]
B. c. longicauda Price & Russo, 1991 Boa de Tumbes Noroeste de Perú y suroccidente de Ecuador[4]
B. c. melanogaster Langhammer, 1983 Boa de Ecuador Ecuador y norte de Perú[5]
B. c. nebulosa (Lazell, 1964) tête chien (Haití), Dominican clouded boa (inglés) Dominica[4]
B. c. occidentalis Philippi, 1873 Lampalagua, Argentine boa (inglés) Argentina, sudeste de Bolivia y Paraguay[4]
B. c. orophias Linnaeus, 1758 Boa de Santa Lucía Santa Lucía;[4]

Otras especies pasaron a integrar la sinonimia de B. c. imperator; estas son:

La más grande es Boa constrictor constrictor, habiéndose encontrado especímenes de más de 4 m en estado salvaje y caracterizada por el rojo brillante de su cola.

illustración de Boa constrictor eques (Eydoux & Souleyet 1842), sinónimo de B. c. imperator

Descripción

Miden entre 0,5 y 4 m, dependiendo de la subespecie y el sexo del animal, siendo las hembras normalmente mayores que los machos. El mayor ejemplar en cautividad es una hembra de 5,5 m de Surinam que se encuentra en el Zoo de San Diego.

Presenta una atractiva coloración que consiste en superficies dorsales de tonos rojizos que quedan dentro de un fondo que puede ser blanco, rosado, marrón o dorado, dependiendo de la subespecie o los cruzamientos llevados a cabo en cautividad. Durante los días próximos a la muda, las serpientes adquieren una piel de color grisáceo poco vistosa y sus ojos se vuelven de color blanco cremoso.

En la naturaleza es raro que vivan más de 20 años, aunque en cautividad pueden alcanzar los 30 con relativa facilidad. En el Jardín Zoológico de Filadelfia se registró el caso de una Boa constrictor que llegó a vivir 40 años 3 meses y 14 días.

Comportamiento

Son animales solitarios y nocturnos. Pasan el día escondidas entre las ramas de los árboles o en algún tronco hueco y salen a cazar al caer la noche. Les gusta trepar a los árboles y tender desde allí emboscadas a sus presas. También baja al suelo con frecuencia en busca de agua y es buena nadadora.

Boa constrictora alimentándose.

Debido a su mala visión, depende de sus escamas termosensibles (fosetas loreales) para detectar a sus presas. Entre ellas se incluyen lagartos, pájaros de tamaño moderado, zarigüeyas, murciélagos, ratas y ardillas. Sienten especial predilección por los murciélagos, a los que capturan desde los árboles en pleno vuelo. Mata a sus presas mediante constricción hasta estrangularlas.

Debido a su fama como aniquiladora de roedores, son muchos los que tratan de atraerlas hacia sus jardines o cultivos.

Reproducción

Llegada la época de reproducción, la hembra comienza a secretar feromonas a través de su cloaca para atraer a los machos. La hembra adquiere una posición rígida característica mientras el macho se mueve lentamente a su alrededor, siempre atento a sus movimientos. Cuando la hembra se muestre receptiva, el macho comenzará a pasar por encima de ella y a constreñirla suavemente. La hembra no ovulará hasta que no haya dado comienzo este cortejo.

Tras un largo periodo de cortejo, el macho introduce uno de sus dos hemipenes en la cloaca de la hembra y deposita su esperma. Tras la cópula la hembra intensifica su nivel de melanina, tomando un color más oscuro para absorber más calor. Durante la gestación la hembra cambiará de muda y tras cuatro meses dará a luz entre 20 y 60 crías vivas de entre 30 y 40 cm. Los recién nacidos normalmente no empezarán a comer hasta que hayan tenido su primera muda.

Cautiverio

En los últimos años las boas constrictoras han ganado popularidad entre los amantes de las mascotas exóticas. No son difíciles de mantener ya que se alimentan con facilidad; y sus colores son muy vistosos. Un problema que conllevan es el gran tamaño que llegan a alcanzar los animales adultos, especialmente la subespecie B. c. constrictor.

Por lo regular son buenas mascotas ya que no suelen ser agresivas con sus dueños (aun así no hay que llegar a confiarse), los cuidados que se necesitan por lo regular para mantenerlas son una buena temperatura obtenida con focos especiales o placas térmicas que se comercializan en el mercado de animales y algo de humedad así como buen espacio para el animal y algunos escondrijos.

Las llamadas Boas Constrictor Imperator Morph son ejemplares con pautas irregulares de color, formadas mediante una estricta selección por criadores expertos. Entre ellas encontramos las variedades albina (ausencia de melanina), hipomelanística (escasa melanina) o anerytrhina (ausencia de pigmento rojo). Cruzando unas variedades con otras se forman nuevos patrones de colorido.

Véase también

Referencias

  1. Gallegos, Rómulo. 1922. La rebelión.
  2. Mendes, John. 1986. Cote ce Cote la: Trinidad & Tobago Dictionary, Arima, Trinidad, p. 92.
  3. a b Sistema Integrado de Información Taxonómica. «'Boa constrictor' (TSN 209569)».
  4. a b c d e f g «Boa constrictor Page». Boa-constrictors.com. Consultado el 15-03-2010.
  5. «The Boa Constrictor Subspecies — Melanogaster». Boa-subspecies.com. Consultado el 15-03-2010.
  6. Santoyo-Brito, Enrique (2007) Análisis taxonómico de las subespecies de Boa constrictor descritas para territorio mexicano. Bol. Soc. Herpetol. Mex. Vol. 15 (2): 45-47.

Enlaces externos

Revista Exotic DVM vol 6: 4

Exotic DVM Volume 6 issue 4 Observaciones de campo: Tratamiento quirúrgico de hemipenes abscedados en saurios de collar Lápiz de coagulación bipolar Anomalías en escamas ventrales de pitón birmano Tratamiento de teratoma ovárico maligno en iguana verde Tratamiento de una fractura mandibular usando placa de acero en una cacatúa Analgésicos en pequeños mamíferos Observaciones del foro: Extracción de dientes incisivos en conejos mascota Extracción de dientes supernumerarios y tratamiento de abscedación periodontal en conejos con enfermedad dental adquirida Amputación de cola en monitor de savana Especial: Crianza de herpetos

Revista Exotic DVM vol 8: 2

Revista Exotic DVM Volume 8 Issue 2 (2006) Observaciones en la práctica: Ruptura uterina con fetos ectópicos en conejo holandés Uso de Isoproterenol en hurones. Estabilización de tubo de alimentación en tortugas terrestres. Pinza de cabello en el sexaje de ofidios. Observaciones del foro: Penicilina inyectable para abscesos de conejos Técnica de embalaje de herida para abscesos dentales en conejos Enucleación en cerdo pigmeo. Prevención de aplastamiento posquirúrgico en hurones. Notas clínicas: Saculectomía en hurones mascota y mofetas Artículos selectos de la conferencia internacional sobre exóticos 2006 Introducción a la medicina de invertebrados Técnica quirúrgica para esterilización de chuchas o faras hembras.

Aspectos Toxinológicos y Clínicos de la Mordedura por Serpientes

Las mordeduras por serpientes venenosas en animales domésticos en Colombia son muy poco reportadas, y su principal causa es la invasión de los hábitats naturales por parte del hombre. Las serpientes venenosas se caracterizan por tener el órgano de Jacobson, la lengua bífida, las fosas termorreceptoras y las glándulas productoras de veneno con cuatro diferentes tipos de colmillos inoculadores. En Colombia se encuentran dos familias, Viperidae y Elapidae, con siete y cuatro géneros, respectivamente. Los componentes y mecanismos de acción de los venenos (toxinas) son muy variados, donde se encuentran componentes no proteicos (inorgánicos y orgánicos) y proteicos, con acción necrotizante, coagulante o hemorrágica. Su mordedura causa efectos locales y sistémicos, con diversas secuelas, además de una variedad de disturbios hematológicos y bioquímicos, los cuales en la mayoría de los casos llevan a la muerte. Los hallazgos postmortem macroscópicos y microscópicos son característicos. Su diagnóstico depende de la historia y los signos clínicos; y su tratamiento se basa en controlar los efectos de las toxinas y en brindar un soporte hemodinámico al paciente mientras las toxinas son eliminadas del organismo. Palabras clave: serpientes venenosas, mordedura, toxinas.

  • Título original: Aspectos Toxinológicos y Clínicos de la Mordedura por Serpientes Venenosas en Animales Domésticos.
  • Tamaño carta.
  • 11 páginas.
  • Idioma Español.
  • Autores: Diego Soler y Dina Rodríguez.
  • Publicado en 2006 en Rev. Med. Vet. Zoot. 53.